Sábado 12 de octubre de 2019.
Es una tarde lluviosa en Quilmes. Escribo el cierre del proyecto digital, televisivo y radial «GanchoyCross» creado y conducido por el gran periodista deportivo Enrique Luis «Quique» Rodríguez.
Durante casi 12 años (se cumplirían el 1/2/2020) desarrolló una «marca» que se conoció a nivel mundial (de la cual recibía frecuentes consultas y elogios).
Sólo 3 personas hicimos posible su idea:
- Quique (entrevistas, notas, armado y edición)
- Graciela (fotos, filamciones y soporte en viajes)
- Rocío (soporte técnico, conexión, difusión y redes).
Con alegría, recorrimos con Quique muchas provincias argentinas, conociendo «¡tanta gente linda!»
A la gran familia del boxeo…. ¡GRACIAS ENORMES! por su atención, su aporte de información, su calidez en el trato y su respeto profesional.
Tal vez esto último fue su condición más relevante: «Pasión y entrega» por la labor periodística deportiva (para él no había «peleas chicas»).
Como es sabido que nadie muere mientras se recuerde y permanezca vivo su legado, la página GanchoyCross etará disponible para consultar en todo el mundo PARA SIEMPRE…
Quique cerró su ciclo profesional recibiendo el reconocimiento de la Provincia de Buenos Aires, a través del Premio Caduceo en La Plata el 12 de septiembre de 2019, en el rubro Labor periodística especializada en boxeo y a su Trayectoria de más de 25 años, siendo uno de los 44 periodistas bonaerenses destacados.
¡Estaba tan feliz con ese reconocimiento profesional!
Pero 8 días después, el 20 de septiembre de 2019, el destino cerraba el ciclo de su vida, casi sin sentirlo…
Querido Quique… ¡vivirás siempre en el corazón de quienes te amamos y te conocieron!
En tu nombre agradezco a los amigazos del boxeo, por su amistad y agradable compañía.
Licenciada Graciela Herrero
(«tu» fiel compañera y co-equiper)





que estaba vacante. Palmieri dio empate en 95, mientras que Jara 97-93 y Azzinaro: 98-93,5 (exactamente la tarjeta extraoficial de «gancho y cross») le dieron el título a «La Piru».
Sin embargo, tras ser movido en un par de ocasiones, Blanc apeló a su oficio, movilidad de piernas, a apuntar bien y acertar muy seguido desde el 2° en adelante, hasta quebrar la resistencia de su valiente adversario, quien se quedó sin resto físico, estuvo a punto de ser noqueado en el 3° y, en el postrero, cayó al recibir una exacta (más que potente) derecha cruzada al rostro que lo encontró con sus dos pies en la misma línea.



